Mantenimiento básico para que tu auto usado dure más
La mayoría de los problemas grandes en un auto usado empiezan como problemas chicos que nadie atendió a tiempo. El mantenimiento preventivo no es un gasto extra — es la forma más barata de evitar una reparación grande más adelante.
El aceite y los filtros no son un gasto, son una inversión
Respetar el intervalo de cambio de aceite que indica el fabricante (no el que "aguanta" el auto) es probablemente la decisión individual que más impacta en la vida útil del motor. Los filtros de aceite y de aire son baratos comparados con lo que cuesta un motor que trabajó de más tiempo con lubricación en mal estado.
Neumáticos: presión y rotación
Revisar la presión una vez al mes (en frío, no recién manejado) no lleva más de cinco minutos y evita un desgaste desparejo que después se traduce en cambiar los cuatro neumáticos antes de tiempo. Rotarlos cada 10.000 km aproximadamente ayuda a que se desgasten todos parejo.
Frenos: las señales que no conviene ignorar
Un chillido metálico al frenar, o que el auto vibre al frenar en ruta, son señales tempranas de pastillas o discos gastados. Atenderlo apenas aparece cuesta mucho menos que esperar a que el desgaste llegue a un componente más caro.
La batería, la gran olvidada
La mayoría de las baterías avisan antes de fallar del todo: arranque más lento, luces que titilan al ralentí. Revisarla en cada service (bornes limpios, buena carga) evita el clásico mal momento de quedarte a pie una mañana fría.
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